GUNDAM Y GUNS N’ ROSES: CUANDO EL ROCK CLÁSICO SACUDIÓ AL ANIME
- Rodolfo M Morales
- hace 21 minutos
- 2 Min. de lectura
En una industria donde cada detalle promocional suele anunciarse con meses de anticipación, Mobile Suit Gundam Hathaway: The Sorcery of Nymph Circe decidió romper las reglas. Sin previo aviso, la nueva entrega cinematográfica de una de las franquicias más importantes del anime sorprendió al público con un ending que nadie vio venir: “Sweet Child o’ Mine”, el legendario tema de Guns N’ Roses.

La decisión no solo fue audaz a nivel creativo, sino que terminó convirtiéndose en un fenómeno cultural y comercial. Estrenada el 30 de enero, la película provocó un resurgimiento masivo del clásico de 1987. En tan solo una semana, las descargas digitales del tema aumentaron más de un 12,000% en iTunes, colocándolo nuevamente dentro del Top 20 de sencillos. El álbum Appetite for Destruction también escaló posiciones, demostrando que el poder de la nostalgia sigue siendo imparable.
Este cruce entre Gundam y el hard rock estadounidense no es casual. Hathaway’s Flash se basa en novelas escritas a finales de los años 80 por Yoshiyuki Tomino, una época donde la canción aún resonaba con fuerza en la cultura popular. Ese vínculo temporal refuerza el impacto emocional del tema, cuyos versos melancólicos dialogan con la caída de la inocencia y el peso de las decisiones que definen al protagonista.
Más allá de cifras, el verdadero triunfo fue conectar generaciones: fans veteranos del rock, seguidores históricos de Gundam y nuevas audiencias descubriendo ambos mundos al mismo tiempo. Como señalan nuestros amigos del medio Rolling Stone Japan, el efecto sorpresa fue clave para que la canción golpeara con tanta fuerza emocional.
Con una película más por venir, queda la expectativa en el aire: ¿volverá Gundam a sacudirnos con otra elección musical igual de inesperada?




























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